Declaración Viena adoptada en Viena el 26 de junio de 2013 

Preámbulo


La Conferencia Viena+20 OSC
Observando las importantes contribuciones de la Declaración y Programa de Acción de Viena como documento histórico para la promoción y protección de los derechos humanos,en particular la afirmación por parte de los Estados de, entre otros elementos, la primacía de los derechos humanos incluidos los derechos de las mujeres; la indivisibilidad de los derechos humanos, civiles, culturales, económicos, políticos y sociales; la universalidad de todos los derechos humanos, la realización de los derechos humanos como un objetivo prioritario de las Naciones Unidas y una preocupación legítima de la comunidad internacional; Acogiendo con beneplácito el establecimiento del Alto Comisionado de las Naciones Unidas
para los Derechos Humanos y de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos basado en las recomendaciones de la Conferencia Mundial de Viena 1993; Acogiendo con agrado el impulso que la Declaración y Plan de Acción de Viena han dado a la práctica de los planes nacionales sobre derechos humanos y el establecimiento de instituciones nacionales de derechos humanos dentro de los Estados; Reconociendo los progresos considerables alcanzados en el desarrollo de las normas y mecanismos de derechos humanos desde 1993 a niveles nacional, regional e internacional;
Reconociendo además que la aplicación del Programa de Acción Viena 1993 aún no satisface las expectativas de sus objetivos declarados en varios sentidos, algunos de los cuales se señalan en la presente Declaración; Considerando que la Declaración y Programa de Acción de Viena, emitidos hace 20 años, no tratan adecuadamente algunos de los desafíos encarados en la actualidad en lo concerniente a respetar, proteger y garantizar los derechos humanos; Insistiendo en las obligaciones de derechos humanos de todos los niveles del Gobierno dentro de los Estados, y en las organizaciones intergubernamentales; Reafirmando el principio de no discriminación y una sustantiva igualdad, incluida sobre la base de la raza, etnicidad, color, sexo, edad, lengua, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, propiedad, nacimiento, incapacidad física o mental, salud
mental (incluido el VIH/SIDA), orientación sexual y estatus civil, político, social o de otro tipo; Reconociendo las dimensiones medioambientales y ecológicas de los derechos humanos al asegurar el funcionamiento y la sustentabilidad de todos los ecosistemas globales, salvaguardando, por tanto, los derechos de la naturaleza, la Tierra y el planeta y con respeto a los derechos de las futuras generaciones; Destacando la importancia del fortalecimiento de las obligaciones extraterritoriales a fin de encarar los desafíos de la globalización; Alarmada por las crecientes disparidades a nivel global y por la amenaza que la riqueza extrema representa al derecho a la participación política y a la democracia, así como la realización de los derechos económicos, sociales y culturales; Declaración Viena+20 OSC, adoptada en Viena el 26 de junio de 2013 Destacando la responsabilidad principal de los Estados de afrontar la impunidad de la  corrupción que continúa violando una amplia gama de derechos humanos; Profundamente preocupada respecto de la persistente y creciente criminalización de, y los ataques contra las defensoras y defensores de los derechos humanos, sobre todo aquellas y aquellos que trabajan a favor de los derechos de la mujer, los pueblos indígenas, las personas campesinas, religiosas y minorías étnicas; Enfrentando el empobrecimiento creciente y la explotación de las mujeres en el contexto de la intensificación del capitalismo global, el militarismo , y el persistente patriarcado; y Alarmada por las violaciones de los derechos humanos individuales y colectivos de las personas que viven en situaciones de conflicto, ocupación, traslado de poblaciones, desplazamiento y guerra; Recordando la responsabilidad de los Estados para asegurar la reparación íntegra para las víctimas de violaciones de derechos humanos y las infracciones del derecho humanitario; Comprometiéndose con los principios y práctica de la solidaridad y la amistad entre las naciones y los pueblos; Adopta la Declaración Vienna+20 OSCI. La primacía de los derechos humanos

1. Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos. Los derechos humanos no se derivan de los pronunciamientos emitidos por los Estados ni ellos los otorgan. Las leyes y tratados sobre derechos humanos establecen los mecanismos para su aplicación, resolución y ejecución y describen los derechos humanos en este contexto. Se necesita con urgencia la adopción de medidas ulteriores para asegurar la responsabilidad legal ante los abusos contra los derechos humanos.

2. Los derechos humanos tienen la primacía sobre todos los otros derechos e intereses que los Estados y los sucesivos Gobiernos deban considerar La responsabilidad primordial de los Estados es el respeto, la protección, la promoción y la garantía de todos los derechos humanos. Existe una profunda preocupación respecto de que la primacía de los derechos humanos no se refleja todavía en las políticas, prácticas e instituciones de un gran número de Estados, incluidos algunos de los más poderosos. A pesar del progreso alcanzado en la institucionalización de los sistemas de derechos humanos, en las políticas y las decisiones políticas, los intereses poderosos, en particular los intereses privados, todavía tienden a prevalecer, incluso al nivel de arreglos multilaterales, agencias e instituciones.

3. Es importante recordar que el fin primordial de los Estados es defender y garantizar los derechos humanos.

4. De conformidad con los principios preponderantes – los principios de auto determinación de los pueblos, no discriminación y un estado de derecho para la realización de los derechos humanos, una ciudadanía participativa –conforma la base común, igual y legítima para la puesta en práctica de la completa gama de derechos humanosDeclaración Viena+20 OSC, adoptada en Viena el 26 de junio de 2013 .

5. Constituye una seria preocupación que los derechos humanos, en particular en lo concerniente a los derechos económicos, sociales y culturales continué mal dotado, carente de las formas adecuadas de sanciones legales, en comparación con otros regímenes legales tales como el derecho comercial internacional.

6. Si los Estados y los Gobiernos indemnizan a bancos, especuladores y a otros intereses privados, al imponer impuestos a los pueblos violan sus derechos económicos y sociales de una forma tal que no difiere cualitativa-mente de otras infracciones de las obligaciones de los derechos humanos. Los Gobiernos que permiten la participación de las corporaciones en la conformación de políticas ponen en duda su propia legitimidad. Rechazamos el sector corporativo, incluido sus fundaciones y grupos visibles, haciendo uso indebido de la expresión “sociedad civil” como una identidad para ellos.

 

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